No es que sea muy creyente de este tipo de cosas, peroooo.... por si acaso me lo he guardado.... quien sabe.... Según los científicos, por otro lado, el trébol de cuatro hojas no es sino una mutación, algo que falló en la genética y que produjo una anomalía. Dicen que si hablamos de probabilidades, la de encontrar uno es de nada menos que una entre diez mil, (claro que, si lo miramos así, ¿acaso eso no es tener suerte?). Por cierto, hoy en día están considerados una especie vegetal en vías de extinción.Pero, ¿ de dónde parte la magia del trébol de cuatro hojas?. Según cuenta una antigua leyenda, todo empezó cuando Eva fue arrojada del paraíso y en su marcha cogió uno de estos tréboles peculiares para que la protegiera frente a seres maléficos invisibles que, de esta manera, serían mostrados ante sus ojos y de la locura ante tanta visión terrorífica. Así, este tipo de trébol adquirió poderes mágicos y se ha convertido, a lo largo de los siglos, en protagonista de diferentes rituales que buscan la buena fortuna tanto en el amor como en la prosperidad.
Así, por ejemplo, llevar uno en la cartera beneficia tu economía y ponerlo en tus zapatos te ayuda a caminar con buen pie. En cambio también existe una creencia arraigada que afirma que si una mujer soltera en edad de casarse encuentra uno, (por casualidad, por supuesto), se casará con el primer varón que encuentre en su camino a partir de ese instante.( jeje, si hay alguna soltera interesada, estaría dispuesto a donarloooo...jeje)
Buenoooo... el caso es que después de todo esto, estoy dudando que hacer con el.... me lo pongo en la cartera?? en un zapato?? o se lo regalo a alguna solterita??
Me lo voy a consultar con la almohada.... y ya os contareeeee...
PD: Si es verdad que trae buena suerte... me gustaría compartirlo con todos vosotros... especialmente con l@s que sufrirán en el Soplao... con l@s que mañana tengan algún examen... con l@s el domingo tengan alguna media maraton o carrerita.... y con l@s este finde no tengan mas remedio que kurrar o no..... SUERTE A TODOSSSSSSS!!!!!


A los jugadores del Barça, su gente les decía: «Campeones, campeones». Pero no se escuchaba, Mestalla sólo cantaba: «Athletic, Athletic». Por eso, los vencedores, Puyol, Messi, Xavi y demás, se dirigieron al fondo sur, al lugar donde estaba la grada rojiblanca. Y les aplaudieron. Entonces, sí se oyó: «Campeones, campeones», en las gargantas del Athletic. Los invencibles hinchas rojiblancos premiaron al ganador. Honor al Barça. Orgullo de afición. No hay manera más elegante de caer. «Athletic, beti zurekin». Athletic siempre contigo. 
Estas son las cositas que crean afición...... estas y la mirada de un niño , expresando toda su tristeza, por la derrota de su equipo del alma....
Ayer fue un día curioso, de esos días que te encuentras pletórico de fuerzas y de ganas, esas buenas sensaciones hacen que vallas por encima de tu nivel y como siempre pasa en estos casos al final acabas pagando ese subidon.... Umbe lo subí como un tiro... Errigoiti como siempre de menos a mas....Gerekiz bien... andrakas con buena media..... peroooo.... llego el señor del mazo en la subida que hay desde Plencia hasta la desviacion de Sopelana.... por diosss... no hay ni un km!! peroooo subí arrastrándome con todo lo que tenia!! jeje menos mal que luego es todo cuesta abajooo... sino peto alli mismo!!... pero buenoooo... pasado el mal trago, se llego en un tiempo mas que aceptable para el estado que estoy ahora mismo....
Cuatro ciclistas vizcaínos, entre ellos un reportero de EL CORREO, se enfrentarán desde mañana a las dunas y montañas de Marruecos en la Titan Desert, una de las pruebas más duras del mundo.
En agosto de 1942, en plena batalla de El Alamein, en Egipto, un oficial británico anotó en su diario: «Recorrer el desierto es como caminar sobre una sartén repleta de mantequilla derretida. El calor y la arena te agarrotan de tal forma tus piernas que avanzar una milla es toda una gesta heroica». Casi 67 años después, un grupo de 190 aventureros desafiará al Sáhara, a partir de mañana, con el objetivo de acabar la Nissan Titan Desert, una de las pruebas de mountain bike más extremas del mundo. Serán 450 kilómetros a través de cinco días de pedaleo, a temperaturas que el año pasado rozaron los 50 grados centígrados. El escenario elegido para este París Dakar de las bicicletas: el sur de Marruecos.
Desde 2005, la prueba atrae cada temporada a un nutrido pelotón de entusiastas. La expedición que parte mañana desde la localidad de Zagora reúne a veteranos aficionados, ex ciclistas profesionales -en 2008 ganó Roberto Heras-, jóvenes valores y personajes ilustres. En la nómina de inscritos hay desde bomberos y policías hasta maratonianos y monitores de saltos en paracaídas. La llamada del desierto ha seducido también a cuatro vizcaínos.
«En toda mi carrera deportiva jamás había hecho algo tan exagerado. Hay que tomárselo con calma». Consejo de Claudio Chiappucci. Pese a soportar el calor como nadie, 'El diablo' terminó el año pasado sexto. «Si así sufren los profesionales, imagínate nosotros», advierte el getxotarra Juantxu Abasolo. A sus 59 años, este aventurero comparte escuadra con Xabier Erdaide y Luis Uribeetxebarria. Juntos forman el equipo
Este año, la Nissan Titan Desert combinará el extenuante desierto con la dureza de las montañas del Atlas. Las etapas tienen una longitud media de unos 90 kilómetros y cada participante deberá cargar con un equipo que supera los cinco kilos de peso. La organización obliga a tomar la salida con tres litros de agua, herramientas, una manta térmica y un 'road book' o libro de indicaciones. Es el seguro de vida en caso de pérdida. Porque esa es otra de las dificultades: habrá navegación, como en el Dakar. Los participantes se valdrán de la brújula o el GPS para moverse entre las dunas y alcanzar la meta.
El otro gran obstáculo será la etapa maratón que abarcará el martes y el miércoles. Los ciclistas la afrontarán sin ayuda externa: no habrá masajistas, ni mecánicos; sólo un campamento en mitad de la nada, donde reponer fuerzas y arreglarse uno mismo su montura hasta la salida del día siguiente. Además, como todo calvario tiene su cruz, cada aventurero está obligado a transportar durante estas 48 horas un saco de dormir.
Pero la prueba no amilana a los atletas. «Vamos a pasarlo bien y a disfrutar, que de eso se trata», le resta hierro Uribeetxebarria. Casi cada inscrito tiene su caballo de batalla. «A mí me da respeto la navegación, porque si te pierdes puedes hacer muchos kilómetros a lo tonto», apunta Erdaide. Sus dos compañeros coinciden en que uno de los grandes obstáculos puede ser el estado de sus traseros. «A muchos les salen dolorosas llagas por el calor y por pasar tantas horas sentados sobre el sillín. Hay muchos abandonos por este motivo».
